sábado 31 de octubre de 2009

La jungla de asfalto

He estado escuchando viejas canciones de reggae, esas de las que me enorgullezco, porque casi son mías, las hice mías en mi adolescencia y ellas me hicieron suyo.

Qué dulce sensación es oír el "Sweet sensation" de Melodians, el magnífico solo que se pega Wayne Perkins en el "Concrete Jungle" de Bob Marley & The Wailers...

Siempre he pensado que a Bob Marley y a los Wailers se les ha hecho una gran injusticia al encasillarlos en el reggae, cuando a mi juicio van mucho más allá, y se convierten en fantásticos músicos. Sin más.

Atención a lo que decía, de 2:50 a 3:30. A disfrutar.


jueves 17 de septiembre de 2009

Tres retales actuales del pasado

1. Guerra.
Le estaba contando lo horrible que habían sido aquellos años en los que fue obligado a hacer cosas horribles a otras personas y a sufrirlas en su propia carne. Aún soñaba con ello y seguía pasando el mismo miedo, eso le decía, tan vívidas eran las pesadillas. Dejó de hablar para escuchar la pregunta que sobre todo aquello se le estaba formulando, bajó la vista y desenfocó la mirada. Entonces supo el que preguntaba que quizá había ido demasiado lejos, pues el narrador estaba ahora mismo allí, viendo a aquellos seres queridos tendidos de manera espantosa en el suelo, muertos en el camino, que dejaron de compartir la experiencia de la vida más allá de aquellos lejanos días para no retomarla jamás, tan jóvenes, tan inocentes, siguiendo ignorantes el mandato de unos cuantos desalmados.

2. Tacto.
Estaba caminando paralelamente al curso del río. Hacía calor y se había estado refrescando en él, en una playa de piedras donde la corriente seguía siendo fuerte pero se podía resistir. Ya era verano y el caudal había descendido un poco dejando ciertas zonas del lecho sin agua, o simplemente encharcadas pero de manera independiente al curso. Prestó atención a las ramas de un sauce rojo, para que no le estorbasen en la cara las apartó con la mano que tenía libre, y descalzo como iba, pisó el charco de barro. Estaba recién pasado el mediodía y el sol repartía calor con justicia, a todos por igual, con lo que el fino limo estaba caliente. No era muy profundo, pero al ser el limo tan fino, se le escurrió hacia arriba entre los dedos de los pies, produciéndole una extraña sensación suave y cálida. Sonrió. Y enseguida prosiguió su camino.

3. Intimidad.
Se lo cruzaron por el camino y su acompañante le despidió con una sonrisa. Él no le había tratado mucho de manera directa, pero había tenido ocasiones de observar al que ahora se iba en dirección opuesta. Casi siempre cuando se reunían con más jóvenes de las localidades cercanas para pasárselo bien, porque no vivían en el mismo sitio. Pero su cara y lo que había podido observar le recordaba a un primo suyo al que no veía hacía muchos años pero del que guardaba muy gratos recuerdos. La verdad es que reconocía que era un poco ridículo si se paraba a pensarlo, pero sólo por eso le tenía un aprecio especial. Aunque nunca se paraba a pensarlo demasiado porque era una especie de sentimiento de afinidad muy básico, al que tampoco daba muchas vueltas y que ni siquiera había comentado con nadie. Era una persona que apenas le saludaba y con la que casi ni hablaba, pero por esa similitud, le era un poco más entrañable. Qué curioso, pensó.





Subcontinente europeo sur occidental, hace 14500 años, paleolítico superior.

Fortuna

Cogió el vaso entre sus dedos y lo llevó a la boca. Después de tragar, al expulsar el aire por la nariz y saborear el vino que acababa de tragar mientras lo olía, le vino a la mente el recuerdo de viejos tiempos compartidos. Conversaciones animadas y sentimientos a flor de piel al amparo del vino mezclado. Risa y complicidad en una destartalada chabola de madera en la anaranjada noche que proporciona la luz artificial, noche fresca de cierto otoño años atrás. Y se sintió afortunado, al analizar la situación, porque podía afirmar dos cosas: tenía un amigo como un hermano y también un hermano como un amigo.

Y ya no me preocupa

Tuve ciertas creencias que deseché y que dejaron un vacío. En esos tiempos de cambio aún envidiaba a los que tenían la certeza sobre lo que iba a ser de ellos tras abandonar la vida. No creía en lo que ellos creían, pero pensaba que al menos ellos tenían ese asunto zanjado y yo, sin embargo, sentía cierto desasosiego.
Con el tiempo yo también zanjé ese asunto, y de momento, así sigue. Me produce mucha paz y tranquilidad pensar que con mi muerte me acabaré por completo, y absolutamente nada de mi persona seguirá existiendo. De ningún modo y en ningún plano. Se acabará, para siempre y por completo.
Para mí eso es alentador.

lunes 13 de julio de 2009

Sabiduría

El conocimiento es una idea puta que, generalmente, ni se tiene.

sábado 27 de junio de 2009

Viejos amigos de vacaciones

Los conozco desde que soy niño, ahí estaban para recordarme que pronto empezaban las vacaciones de verano. ¡Lo mejor del cole!
Unos decían que si los matabas al día siguiente llovía... pronto comprobé que no era así.

Hoy me he dado una vuelta por las pistas que separan Olaberria de Ibarla y he visto unos cuantos de mis amigos sobre las flores de un sauquillo.


viernes 5 de junio de 2009

Arcaicos adoradores del sol


Tenéis razones para adorarlo, y yo las comprendo.

"El ruido y la furia" de William Faulkner

"Porque nunca se gana una batalla dijo. Ni siquiera se libran. El campo de batalla solamente revela al hombre su propia estupidez y desesperación, y la victoria es una ilusión de filósofos e imbéciles."

"[...] un hombre es la suma de sus desgracias. Se puede creer que la desgracia acabará cansándose algún día, pero entonces tu desgracia es el tiempo [...]"

"[...] las manos ven al tocar formando en la mente la puerta no vista [...]"

"Maldita sea si hay alguien que entienda una palabra del dichoso asunto aparte de los que están sentados en sus despachos de Nueva York esperando que lleguen los palurdos a pedirles de rodillas que les quiten su dinero [...]"

"[...] quien solamente juega sobre seguro es que no tiene confianza en sí mismo [...]"

Inspirador

No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos.
***
¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos.
***
Las revoluciones empiezan por la palabra y concluyen por la espada.






Jean Paul Marat, "La Ira del Pueblo"

sábado 25 de abril de 2009

¡Es mentira!

Nos sostenemos en grandes mentiras. ¿Qué las hace grandes? Nuestra increíble voluntad de creerlas. Porque a los adultos no es necesario mentirnos... somos nosotros los que decidimos ser engañados.

sábado 18 de abril de 2009

Kubuntu

A los paganos: no sigáis leyendo si no sabéis qué significa el título.

Cuando me compré este ordenador, los vendedores estaban obligados a incluir un sistema operativo instalado. La obligación no decía cómo. Yo no supe eso hasta que me lo contó un amigo a raíz de un problema que tuve: el proyecto Windows Genuine Advantage. Así, me enteré por las malas de que mi copia de Windows no era original cuando después de una actualización rutinaria del XP se me introdujo lo que yo consideraría como un "malware", que se quedaba en la bandeja de sistema dando continuamente la brasa y amenazando con restricciones.
Ese amigo también me dio la solución. Un CD para instalarme Linux, regalo impagable.
Empecé con este disco original de Kubuntu 6.04 LTS, la "Dapper Drake". El problema es que por entonces no supe hacer bien la partición y no podía compartir los archivos entre Windows y Linux.
Esto lo solucioné al actualizar a la 7.04 "Feisty Fawn". Coincidiendo con que metí un nuevo disco duro y amplié la ram de 1/4 a 1 GB (fue la bomba, aparte de facilísimo) hice primero unas particiones con Partition Magic y en una de ellas instalé el Feisty. Aquí empecé con problemas con el xorg.conf. La verdad es que he hecho mil perrerías cargándome las X una y otra vez, así que cuando llegó la 8.04 "Hardy Heron" me dije que nada tenía que perder por actualizar. Con esta última versión hice varios logros, sobre todo poner a funcionar el KDE 4.0 y el acelerador 3D por medio del Nvidia Server Settings. Y por supuesto hacer funcionar el World of Warcraft desde Wine. Pero había cosas que no me acababan de funcionar. Y lo intenté de decenas de maneras, sin exagerar.



Estos días he vuelto a trastear. Me he bajado la 8.10 "Intrepid Ibex", me la he instalado, y en un alarde de picardía he aprovechado para meterle el KDE 4.2. Y he visto la luz al final del túnel.
Estoy más que contento. Me encanta estar escribiendo esto desde el Firefox mientras oigo a Lucky Dube en el Amarok después de haber estado salseando con los widgets y antes de hacerlo en el plasma dashboard.

Me gusta la informática, a mi nivel. Me gusta tener la posibilidad de controlar por completo mi sistema operativo. Me gusta el software libre.