Esta no es mi última palabra.

Sé que contiene errores, pero me da pereza corregirlos. Esta no es mi última palabra.

sábado, 11 de enero de 2014

Me llevo muy bien con la tecnología y la tele que me gusta

    Imagínate que un día te encuentras con un conocido que va en bici y te paras a hablar un poco:

— Vengo del trabajo.
— ¡Ah!, qué bien que trabajes cerca para poder ir en bici, a mí me encantaría quitarme de encima la hora de coche diaria de ir y venir.
— No, si yo no es que trabaje cerca ni es que me haga gracia ir a 30 km en bici a diario.
— ¿Eh?, ¿y no tienes un compañero con el que ir en coche, o no hay transporte público?
— Sí, sí, pero es que yo con la tecnología me llevo muy mal. Venga, te dejo que tengo que ir al monte a por leña para hacer la cena antes de que se haga de noche. ¡Adiós!
— ...

    Pues algo parecido a ese "..." me pasa a mí por la cabeza cuando por ejemplo alguien que no usa el ordenador que tiene, o lo usa de manera irresponsablemente insegura, o lo malgasta como quien se comprara un Ferrari para tenerlo en el garaje sólo para echar la siesta en el asiento reclinado, me viene y me dice: "yo es que con la tecnología me llevo mal". Y se queda tan agusto, casi como si fuese un orgullo.


Pelando voy, pelando hierro


    Veo documentales  de La 2 con asiduidad desde que empezaron a echarlos hace unos veinte años. He oído muchas veces, sobre todo en la tele, a gente que entre risas habla de esos documentales que todo el mundo dice que ve y esa telebasura que dice que no, pero luego llegan los informes de audiencia para demostrar que es al revés, ji, ji, qué gracia. Bueno, si alguien siente la necesidad de hacer cierta apología de la ignorancia para sentirse un poco mejor, o menos culpable, al verse arropado por una masa borrega, que no me cuente a mí. Yo estoy enamorado de David Attenborough, no del último guaperas de "Chonis i canis i bizebersa".
    ¡Juas!, hace un par de días, viendo el documental de leones número 1023,me hizo mucha gracia oír cómo habían usado para el rugido de los cachorros el mismo sonido que tiene una de las mascotas mansas de mi personaje del WoW. Vivir para frikear.


Chismes de esos para cortar y eso


    La tecnología es vieja como la humanidad, más vieja que nuestra especie, es tan nuestra como las uñas. Lo artificial y lo natural son lo mismo si hablamos de seres humanos. Yo me llevo muy bien con la tecnología. Me gusta, me interesa y, como a todos, me hace la vida más fácil. Me parece tonto no aprovechar la capacidad que me otorga mi naturaleza.

Ni polvo ni convertirme en ello

    Esta vez es una explicación. Iba ayer camino del trabajo acercándome al contorno de Jaizkibel por la carretera, y me fijé en los troncos aún jóvenes de los abedules que pude reconocer desde lejos porque son blancos y ahora están desnudos, y que sé que están ahí porque he andado entre ellos muchas veces. Buena idea al que se le ocurrió repoblar con abedules, si piensa cierto día ir sustituyéndolos poco a poco por robles.

    Me acordé de algo que dijo Richard Feynman sobre la madera y el fuego. Viendo esa masa de árboles a lo lejos, y los plátanos tan altos que bordean la carretera que baja de Gaintxurizketa, estuve recreándome un rato en pensar cómo los árboles (y las plantas) son básicamente aire modificado mezclado con agua.  Casi nada de tierra, mucha menos tierra de la que se pueda pensar. Y luego nosotros estamos hechos también de ese aire que robamos a las plantas o a otros que se lo robaron primero.

El del medio es mi amigatxo


    Con ese alegre pensamiento llegué una vez más a la conclusión de haber hecho bien en elegir mi afición por la ciencia que me ha enseñado esa curiosidad, y haber abandonado unas creencias que estaban equivocadas al respecto. Me hago muchas preguntas y me cuestiono muchas cosas, por eso me gusta esa manera objetiva de obtener conocimiento que es la ciencia, y la mejor herramienta que tenemos para obtenerlo, el método científico. Y por eso ha dejado de gustarme la religión. Porque no me daba respuestas satisfactorias. Porque es incapaz de darlas más allá de ocurrencias. Porque enseña a la gente a estar satisfecha con respuestas que no lo son. Esta vez sólo explico por qué.

Es una opinión como otra cualquiera y por lo tanto merece respeto.

    Si todo son sólo opiniones, si no hay forma eficaz, fiable u objetiva de obtener conocimiento, si la realidad es la que nosotros creamos a partir de nuestra creencia o de un consenso social, ¿qué hace que las declaraciones que se hacen en este vídeo no sean perfectamente válidas y respetables? ¿Por qué cualquier argumento que puedas dar en su contra tiene valor alguno? ¿Por qué no son ciertas las cosas que estos que salen aquí dicen y desean? ¿Con qué combato estas ideologías si luego voy por ahí pidiendo respeto a las mías simplemente porque sí, porque todas las ideas merecen respeto?




    Hace unos días oí una idea por ahí que me pareció interesante: la rebeldía no es compatible con la ignorancia.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Lo que no se puede, lo que yo no puedo y lo que se puede

    Ser crítico pero solo con lo que no te gusta. Eso lo hace cualquiera; un fanático, un conservador, un ignorante... eso es ser crítico a medias, que es lo mismo que no serlo. A todos nos disgustan muchas cosas, y en cierto modo sabemos por qué. Pero además descubrir y encontrar el error o la mentira en las palabras que nos reconfortan, en las ideas que nos atraen, en los discursos que nos inspiran... he ahí el reto y la dificultad.
   
    Reivindicar la justicia solo cuando su peso cae hacia el contrario. Exactamente por las mismas razones que lo anterior. Desde indignarse cuando se ve a alguien usando el móvil al volante pero ser indulgente con las tajadas con las que un amiguete conduce a veces, hasta lamentarse por el maltrato a los compañeros pero desear muerte y dolor para gente de otros ideales.

    Tener la mente abierta pero solo para la entrada, no para la salida. Si puedes adaptarte a lo nuevo, a los cambios, pero no puedes deshacerte de las ideas antiguas, que ya no valen, que no se sustentan, no haces, de nuevo, nada especial. Otra vez donde hay aliciente es en superar el miedo a abandonar aquello a lo que por reconfortante uno se aferra. Lo difícil es cuestionarse la validez o veracidad de las propias ideas, y convencerse mediante la superación de la duda planteada, no mediante la adaptación de la idea a nuestro gusto previo.






    Ser progresista y apelar a la bondad de la ignorancia y la utilidad tranquilizadora de la superstición.

    Amar la naturaleza como si fuera un tontorrón cuento de hadas en vez de un frágil equilibrio de fuerzas donde la lucha despiadada por sobrevivir a costa de matar es constante. No por ello dejar de sentir triste empatía por las presas, los parasitados, los enfermos, los que ven de cerca su fin.

    Ser feminista y simpatizar con el catolicismo, el budismo, el islam... y tantas otras formas obsoletas de ver la vida en que las mujeres aún no tienen el justo lugar que les corresponde.

    Ser progresista y simpatizar con la tradición inmutable.

    Ser progresista y tener miedo de experimentar lo nuevo, y con una cobardía irracional, nunca estar satisfecho con las pruebas a su favor.

    Ser progresista y buscar conductas en otros con el fin de odiarlos.

    Ser progresista y pensar que unas fábulas escritas por un pueblo primitivo en la edad de bronce y antigua, cuando las libertades sociales y los derechos humanos ni estaban ni se los esperaba, tienen algo que aportar más allá que el conocimiento histórico de un tiempo pasado y una organización social y moral superada mucho tiempo atrás, afortunadamente.






    Muchos seres vivos viven matando. Como poco, cada animal. Ningún ser vivo de este planeta, de poder planteárselo, sería tan tonto como para mortificarse por haber tenido la suerte de vivir bien. Todos buscan su bienestar y su mejora, sin tener en cuenta las consecuencias, sin importarles el resto, es más, aprovechándose del resto para conseguir un máximo de alimento, protección, y con ello descendencia, con el mínimo esfuerzo posible.
    Sólo el ser humano, que yo sepa, está dotado de inteligencia para comprender los límites seguros de su éxito como especie y actuar en consecuencia. Por esto, si se quiere mantener una prosperidad, sólo se puede apelar a su naturaleza más humana y racional.

viernes, 25 de octubre de 2013

"Memorias del hielo" de Steven Erikson

   <<—¿Que si es un viejo amigo? Pues sí, adoptamos a estos animales en nuestras tribus. Era eso o verlos morirse de hambre. Verás, resulta que fuimos responsables de esa hambruna.
    —¿Responsables? ¿Por algo así como cazar en exceso? Yo creía que tu especie estaba en comunión con la naturaleza. Todos esos espíritus, todos esos rituales de propiciación...
    —Toc el Joven -lo interrumpió Tool—, ¿te burlas de mí o de tu propia ignorancia? Ni siquiera el liquen de la tundra reposa en paz. Todo es una lucha, todo es una guerra por la dominación. Los que pierden, se desvanecen.
    —Y según tú, nosotros no somos diferentes...>>




   <<—Parece —dijo Itkovian mientras miraba el inmenso ejército que se había reunido a su alrededor— que no te hemos perdido, después de todo. El Jabalí del Verano  desprecia la obediencia ciega. Nos acompañarás, por tanto, señora.
    —Gracias, yunque del escudo.
    —Recluta, confío que no te engañes y creas que presenciar la destrucción de más k’chain che’malle va a silenciar los gritos de tu interior. A los soldados se les entrega una armadura para la carne y los huesos, pero deben elaborarse ellos solos otra para el alma. Trozo a trozo.
    La mujer se miró la sangre que le salpicaba el uniforme.
    —Ya ha empezado.
    Itkovian se quedó callado un momento y estudió a la recluta que tenía a su lado.
    —Los capan son un pueblo idiota al negarle la libertad a sus mujeres. Tengo la  prueba viva delante.
    La mujer se encogió de hombros.
    —No soy la única.>>




    << La presión no se mitigó. Comenzó a comprender, horrorizada, entre el dolor creciente en las piernas, el fuego en el pecho y la agonía seca y aguda de la garganta,
que era imposible huir. Iba a morir. Derribada como cualquier otro animal  condenado a convertirse en víctima del hambre de los lobos.
    Sabía que para ellos no significaba nada, lo sabía en el mar que era su mente, en el que se agitaba una tormenta enloquecida de pánico y desesperación. Eran cazadores y lo que residía en el alma de su presa no tenía relevancia alguna. Como ocurría con el antílope, el ternero bhederin, o el ranag, la elegancia y el prodigio, la promesa y el potencial, todo ello se reducía a simple carne.
    La lección definitiva de la vida, la única verdad enterrada bajo toda aquella  maraña de capas de engaños.
    Antes o después, comprendió la mhybe, no somos más que comida. Lobos o  gusanos, con un final abrupto o prolongado, no importaba nada en absoluto.>>





   <<—El que mató a esa cabra era rhivi —dijo Korlat después de un momento—. Tú y yo conocemos bien ese ritual, mhybe. Propiciación. Se invoca al espíritu misericordioso cuyo abrazo es necesidad. Las dos sabemos que ese espíritu invade a la cabra, o, de hecho, a cualquier criatura cuyo cuerpo va a alimentarte y cuya piel va a vestirte. Así pues, la bestia no grita, no clama. He sido testigo... y me he maravillado, pues es un hecho notable. Exclusivo de los rhivi, no en su intención, sino en su obvia eficacia. Es como si el espíritu que llega durante el ritual le muestra a la bestia un futuro mejor, algo que está más allá de la vida que ha conocido hasta ese momento...
    —Mentiras —murmuró la mhybe—. El espíritu engaña a la pobre criatura. Para que la muerte sea más fácil.
    Korlat no dijo nada.
    La mhybe se llevó el cuenco a los labios.
    —Quizá, aun en ese caso —continuó la tiste andii— el engaño sea un regalo... de misericordia.
     —No existe tal cosa —le soltó la mhybe de repente—. Palabras para consolar al asesino y a los suyos y nada más. El que muere está muerto, [...]>>




   << —¡Sacerdotes! —bufó el otro—. Maestros interesados del timo, estafadores de los crédulos, embusteros y...
    —Murillio, hay excepciones...
    —Todavía tengo que ver la primera.>>




    <<—Es que siempre se lo toman todo demasiado en serio, en mi opinión —murmuró la marinera.
    —Es lo que pasa con los prepotentes —respondió Zorraplateada con un asentimiento.>>





     <<—Las exigencias de uno mismo tienen prioridad, señora. Siempre; de otro modo no habría paladines. No habría ningún tipo de jerarquía. Los seguleh se verían regidos por mártires lloricas que pisotean a ciegas a los indefensos en su búsqueda del bien común. O nos gobernarían déspotas que se ocultarían tras un ejército ante cada desafío, que crearían con la fuerza bruta una reivindicación justificada del honor. >>




    <<—Ni una palabra más, Ganoes. Puedes pensar lo que quieras sobre ti mismo pero nosotros seguiremos viéndote como lo que eres, un hombre noble...
    —Noble...
    —No esa clase de noble, Ganoes. Hablo de la clase que uno se gana, la única clase que cuenta. Porque, en estos tiempos, no es tan fácil encontrarlo, diablos.>>

sábado, 5 de octubre de 2013

Café descafeinado.

    Resulta que acabo de descubrir que a lo que yo llamaba religiosidad descafeinada, en Estados Unidos lo llaman "Cafeteria religion" (se cambia el orden, se le pone una tilde a cada palabra y un 'de' en medio para que cobre más sentido y se tiene una fiel traducción). Es un término despectivo usado por puristas, fanáticos o literalistas para definir esa costumbre moderna de ser religioso eligiendo solo las cosas de la religión que a uno le gustan. Los que tratan de diferenciar la religión de la espiritualidad, además de ser a mi parecer creyentes descafeinados, se apartan del término "religión" por las connotaciones negativas que tiene en nuestra sociedad avanzada, donde no vendemos a nuestras niñas para que las viole un carca con mejor posición económica. También a mi parecer, esto no es más un truco de palabras para no denominarse religioso. Pienso que la nueva espiritualidad es la religiosidad avergonzada de sí misma, como el centrismo político -incluso el apoliticismo- <<no somos ni de derechas ni de izquierdas, somos los de abajo que van a por los de arriba>> es derechismo avergonzado de sí mismo. 
    Considero los dos ejemplos de propia vergüenza bastante fáciles de asociar cuando me fijo en mucha de la gente que me rodea, -aquí voy a ser despiadado- que como no ha tenido el valor de desarrollar una completa madurez intelectual por el miedo a la responsabilidad que ello implica, se mantiene en una perpetua adolescencia social, donde lo mejor que puedes hacer es encajar, ser bien visto, pertenecer al grupo de los guays, y siendo ya adulta no le queda más remedio que hacer mil piruetas para ignorar las disonancias y contradicciones que esto provoca. La religión está tan asociada al poder opresivo... Qué fácil es asociar al catolicismo con la represión sexual, las dictaduras, los genocidios, la amenaza del infierno, la contrarrevolución social... Qué fácil les es a algunos apartarse de estas ideas, no desear de todo corazón que yo me queme eternamente en el infierno, olvidar el machismo, la propagación y perpetuación de la ignorancia, el miedo, la intimidación, las violaciones...

    La biblia. En su día me la leí entera. Cuando era niño y no la había leído, escuchaba muy a menudo, a modo de justificación, -también lo he oído sobre el corán- que era un libro donde en ningún sitio te dice que hagas daño a nadie y sí en muchos casos que hagas el bien. Con lo fácil que es comprobar lo contrario leyéndola... Qué atrevida es la ignorancia. En la biblia, mezclados con los consejos de no matar y no robar y eso, hay mandatos divinos que son sencillamente repugnantes. No se salva ni el amigo Yisus.
    ¿Cómo se las arregla un creyente descafeinado para juzgar que es bueno respetar a tus progenitores pero no está bonito apedrear adúlteros hasta la muerte, mutilar gente por hurtar, apartarse de las mujeres cuando menstrúan como si fueran apestadas, o emborrachar a un padre y mantener relaciones con él a falta de otros hombres en las proximidades (el tema de Lot y su familia elegida para ser salvada tiene tela)?
    Esta pregunta que parece tener fácil u obvia respuesta se complica si la planteamos un poco más detalladamente: ¿en qué parte de la biblia te dice que no robar está bien pero violar a tu padre está mal? ¿Dónde en la biblia hay un índice donde te indica las cosas aceptables y las que no lo son de entre todas las que te pone que hay que obedecer? ¿Dónde dice que no es lícito asesinar, esclavizar, masacrar, aniquilar, colonizar guerras y genocidios mediante, a otras personas? ¿Sólo está mal si da la casualidad de que adoran al único dios verdadero, no han hecho nada malo a sus ojos y por supuesto no son mujeres? ¡Venga ya! En ningún sitio. Nuestra moral actual y moderna es muy superior a esa anticuada moral adaptada a un atrasado pueblo de pastores de las edades de bronce y antigua. Nuestra actual moral es muchísimo más avanzada y superior, y además es fruto de la Ilustración.


    El pensamiento ilustrado, heredero del humanismo renacentista, es el principio del fin para el pensamiento religioso, los argumentos autoritarios, la desigualdad, la opresión brutal que el poder imponía a la gran mayoría de las personas. Es la primera vez que alguien empieza a plantearse ideas tan alocadas como que si uno de tus jornaleros te disgusta no puedes atarlo a un potro y torturarlo con saña hasta la muerte.
    Ni los poderes aristocráticos (cómo puede haber hoy día curritos babeando por el Borbón, la de Alba o los de Mónaco, me parece tristísimo) ni los poderes religiosos movieron un dedo en esta moderna dirección, es más, hicieron todo lo posible por combatirla de la manera más brutal posible. Así como las revoluciones sociales modernas, conquistas sociales de trabajadores, de mujeres, de niños (resulta que los niños tampoco eran el objeto de prioritaria protección que son hoy día, ni mucho menos) son fruto del avance del pensamiento ilustrado esparcido por una mayoría harta de sufrir para para el excesivo placer de corruptos clero y nobleza, luego burguesía. La clave es esa. Pensamiento ilustrado esparcido entre mucha gente, todo lo contrario a lo que la religión representa, que como señala Richard Dawkins y yo comparto, enseña a la gente a sentirse satisfecha con respuestas que no son respuestas. Como también señalaba Christopher Hichens, en referencia a la aparente bondad del cristianismo moderno, no debemos olvidar cómo se comportaba la iglesia cuando tenía poder. No hace tanto tiempo de eso. Hay muchísima gente viva que podrá dar fe de lo que ocurría entonces.

    Un argumento que se me ha dado varias veces para defender la religión es el bien que hace en los creyentes un pensamiento alentador ante la incertidumbre y el miedo que muchas veces reinan en las vidas de las personas. Bueno, hay un concepto bastante conocido, el del "opio del pueblo", sobre el que se puede pasar uno meditando todo el tiempo que haga falta hasta comprenderlo. Si es eso lo que defienden, que sí lo es, no tengo nada más que decir.


Anda que no se mofarían estos de necesitar un intelecto para sobrevivir y utilizarlo para pensar sobre los comportamientos de los hechos a imagen y semejanza de Crom.


    A veces pienso que me paso demasiado tiempo leyendo y viendo vídeos sobre religión, posiblemente esté mejor informado sobre el tema que la mayoría de los religiosos. Pienso que informarme sobre religión no me va a apartar más de ella de lo que ya lo estoy, que en mi caso es llover sobre mojado. Bueno, hoy ha merecido la pena encontrar este pequeño descubrimiento.

viernes, 20 de septiembre de 2013

"¿Está usted de broma, Sr. Feynman?" de Richard Feynman, Ralph Leighton, Edward Hutchins

    "No sé qué le pasa a la gente: no aprenden comprendiendo; aprenden de alguna otra forma, por la rutina, o de algún otro modo. ¡Que frágil es su conocimiento!"


    "Uno se pasa todo el tiempo diciéndose: <<Yo podría hacer tal cosa, si quisiera, pero no quiero>>, lo cual no es sino otra forma de decir no puedo."


    "Los demás estudiantes de la clase me interrumpieron: <<¡Todo eso ya lo sabemos!>>.
    <<¡Ah! -les dije-, ¿de veras? Entonces no es tan maravilla que yo pueda ponerme a vuestra altura en tan poco tiempo, después de haberos pasado cuatro años estudiando biología>>. Habían perdido el tiempo aprendiéndose de memoria bobadas como aquella, que podían consultarse en quince minutos."






    "Había en esa conferencia un montón de tontos, de tontos pedantes, y los tontos pedantes me crispan. Los tontos corrientes no tienen nada de malo; se les puede hablar, se les puede ayudar a salir de su situación. Pero los tontos pedantes -tíos que son imbéciles y se dedican a disimularlo a base de impresionar a la gente haciéndoles ver lo maravillosos que son a base de palabrería-... ¡A ESOS TONTOS NO PUEDO AGUANTARLOS! Un tonto ordinario no es un estafador; un tonto ordinario no es más que eso, tonto. Y ya está. ¡Pero un tonto deshonesto es algo terrible!"


    "Resulta muy peligroso practicar semejante política educativa, a saber, enseñar solamente a los estudiantes cómo lograr ciertos resultados, en lugar de enseñarles a realizar experimentos con integridad científica.
    Así pues solamente les deseo a ustedes una cosa: la feliz suerte de encontrarse en algún lugar donde tengan ustedes libertad para mantener la clase de integridad que he descrito; un lugar donde no se vean obligados a perder su integridad científica para mantener su posición en la organización, o lograr respaldo financiero, o lo que sea. Que tengan ustedes esa libertad- Así sea.