Esta no es mi última palabra.

Sé que contiene errores, pero me da pereza corregirlos. Esta no es mi última palabra.

viernes, 9 de marzo de 2012

"El ascenso de Endymion" de Dan Simmons

    "—Una mala época económica en su estado-nación puramente capitalista —dijo Aenea—. Recuerda que entonces la economía [...] dependía de instituciones monetarias privadas llamadas bancos, de las reservas de oro y del valor del dinero físico, monedas y trozos de papel que presuntamente valían algo. Era una alucinación consensuada, desde luego, y en la década de 1930 la alucinación se convirtió en pesadilla."

    "—No —dijo Alem desde la ventana. Frunció el ceño y noté tristeza en sus ojos grises-. La Iglesia no permite matrimonios entre miembros del mismo sexo [...]. Nuestra familia será destruida. 
    Noté que los tres se miraban un segundo, y el amor y la angustia que vi en esas miradas me acompañaría durante años." 



    "Miré el cielo color cobalto, surcado por nubes violáceas, la luz espesa que bañaba el adobe rosado y el alféizar de madera; escuché el alboroto de los niños que jugaban en el callejón, la suave conversación de Ces Ambre y su hermano enfermo, Bin, las súbitas risas cuando algo los divertía en su juego. ¿Perder esto para siempre?, pensé.
     Y aluciné la voz de Aenea, diciendo: Perder todo esto para siempre es la esencia de la condición humana, amor mío."

    "No podría hacer esto, comprendí, si fuera inmortal. Comprendí de una vez para siempre que este grado de amor a la vida y al prójimo no se concede a los inmortales sino a los que viven brevemente y a la sombra de la muerte y la pérdida."

sábado, 25 de febrero de 2012

El caralibro

    He estado mirando un poco el facebook. Algunos conocidos  se enorgullecen de no tenerlo (sabiendo que existe y más o menos de qué se trata) o de no saber muy bien para qué sirve (éstos sólo saben que existe). Bueno, yo trato de darle un uso provechoso para mí, y creo que es razón suficiente para tener una cuenta. También creo que la mayoría de lo que veo en allí es una muestra de vanidad cuando no de trivialidad y falta de sinceridad.

    Lo primero, porque la gente publica y quiere ser leído, comentado o "megustado", pero le da pereza leer o sobre todo comentar lo de los demás más allá de "megustar", lo cual creo que se hace muchas veces sin siquiera leer.

    Lo de la trivialidad es porque muchas de las cosas que veo me recuerdan a cuando unos amigos me llenaban la bandeja de correo electrónico de chorradas en cadena tipo Power Points de esos en los que sale una tía buena y en la última foto resulta que tenía katxarra (jajaja qué gracia, un travesti) o vídeos de perros lamiéndose las pelotas en plan RW: RFW: JAJAJAJA QUE RISA HOYGAN. Bueno, quiero decir, todas esas chorradas me parecen geniales para gente que trabaja con un ordenador con acceso a la red y que no lo tiene en casa, y cuyo trabajo se presta a la muy antigua y muy noble costumbre de practicar el absentismo laboral (cosa que para mí es inconcebible en la modalidad profesional que me ocupa, pero esa es otra historia). Pero para alguien que tiene ADSL en casa, que se puede pasar 14 horas diarias mirando chorradas y buscar las que más se adapten a su estado de ánimo chorra en cada caso, significa que si entra al FB buscando eso, no sabe que tiene un Ferrari aparcado en el garaje de casa y que sólo lo usa porque dentro hay un espejo retrovisor y vale para reventarse espinillas.
 
    En tercer lugar, debería decir que yo mismo podría culparme de no ser del todo sincero, porque veo cantidad de publicaciones con las que no estoy de acuerdo y no me apetece criticarlas porque posiblemente hacerlo no llevase a ningún sitio con quien las publica, especialmente si estas publicaciones son del tipo "buen rollito", las más problemáticas para mí porque... ¿como no vas a estar de acuerdo con eso si da tan buen rollito?, como ¿qué clase de monstruo eres que no piensas tal cosa como toda persona decente? Ante este tipo de publicaciones, a no ser que me dé por ahí, lo que suelo hacer es no comentarlas y ya está.



    Empezaba la entrada hablando de los que se enorgullecen de no tener FB. Bueno, pues eso, que en serio que a mí me parece de puta madre que cada uno haga con su vida lo que quiera o pueda o sepa, no sabré nunca expresar hasta qué punto pienso así, pero también creo que es del tipo de cosas de las que no es molón enorgullecerse. Creo que la gente que se jacta de no tener mucho contacto con las "nuevas tecnologías" (me río yo ya de lo de nuevas) se ve a sí misma como una especie de rebelde, mientras que yo la veo como cuando mi madre me pedía que le pusiese una cinta en el cassette y a mí me sorprendía que no intentase aprender a hacer algo tan simple y que podía reportar algo tan placentero como, por ejemplo, poder oír la música que más le gusta a uno -perdona ama, lo digo con todo el cariño del mundo, lo sabes-.

    A mí, el acceso a internet desde la comodidad de mi casa me ha proporcionado dos beneficios muy difíciles de valorar, pues han tenido una enorme influencia en cómo pienso ahora.

    El primero, encontrarme con la ideología que vive más a la izquierda del PE.. perdón, del PSOE, y que me ha reconciliado con ese adolescente que aún existe dentro de mí como parte de mi persona, ese que ya entonces soñaba con un mundo mucho más igualitario en lo social y mucho más cabal en la relación con el medio, una ideología imposible de encontrar en los medios de comunicación masivos y que se acerca mucho más a mi visión global que estos.

    El segundo beneficio, encontrar el pensamiento científico y crítico, que me ha devuelto a la naturaleza de mi niñez, en la que siento un profundo placer por el simple hecho de conocer el mundo en su cruda belleza tal y como es, tal y como yo lo amo, sin ningún tipo de disfraz mágico ni sobrenatural que lo ensucie al querer suavizarlo de manera para mí insultante, como si yo no tuviese la suficiente honestidad y madurez mental para aceptarlo.


   Utilizo el FB porque me reporta la ventaja de estar en contacto con gente con la que quiero estar en contacto y me cuesta hacerlo de otro modo, lo cual por sí solo ya es una gran razón para tenerlo, y porque gracias a él sigo con más facilidad las publicaciones que hace en la red la gente que me interesa aunque no sean amigos, como blogs de ciencia y escepticismo, redes de izquierdas, programas de radio o televisión que me gustan, noticias de cine... Por cierto, tengo twitter también como modo de estar más fácil al día con estas publicaciones que me interesan.

   Venga ¡cierra el puto feisbuc ya!



   

viernes, 24 de febrero de 2012

"Endymion" de Dan Simmons

"-Está bien. Sólo examinaremos esto y regresaremos al río.
-¿Por qué? ¿Por qué investigar algo que no tiene nada que ver con vuestros planes de viajar río abajo?
Aenea me cogió la muñeca.
-Somos humanos -replicó."



"-La humanidad ha evolucionado, en la medida en que lo ha hecho, no gracias a sus predecesores ni a sí misma. La evolución genera seres humanos. Los seres humanos, por medio de un largo y doloroso proceso, generan humanidad."

domingo, 2 de octubre de 2011

No del todo

Cuando era un niño pequeño y había tormenta, mis hermanas mayores me decían que eran los angelitos jugando a los bolos. No sé de dónde se sacaron esa idea, igual un día me acuerdo en su presencia y les pregunto, pero está claro que era una historia para hacer gracioso y amable un fenómeno que podía dar miedo a un niño pequeño como yo. 
La verdad es que no recuerdo si tenía miedo de las tormentas, ni de cuándo aprendí lo que era un rayo (el trueno sí que recuerdo cuándo y cómo aprendí lo que es), pero sí recuerdo que en el primero de mis dos últimos años como estudiante, hablando en clase de seguridad eléctrica, a una pregunta del profesor respondí que el rayo se produce (entre otras cosas) cuando el aire se convierte en conductor. Recuerdo las caras del resto de mi clase volviéndose hacia mí con la preplejidad de quien se pregunta cómo alguien puede saber algo como eso. 


Yo creo, sin embargo, que mayor perplejidad era la mía: ¿cómo ni uno, de entre veinte tíos que han estudiado un bachillerato científico - tecnológico no es que no sepa sino es que no se ha preguntado nunca qué cojones es un rayo? ¡Me kagüen la hostia negra! Llevas entre dos y tres décadas vivo dentro de esta atmósfera que a veces se comporta de manera tan curiosa y ¿nunca te ha dado por preguntarte que eso qué es lo que es?
Yo no lo comprendo del todo. Yo tengo dudas, yo siento la intriga y la curiosidad, y también intento comprender cómo hay gente que no intenta comprender.

sábado, 13 de agosto de 2011

Te lo dedico a ti.

Mírala. Soy yo. Es parte de mí. Me gusta, pero no tengo mucho mérito. El mundo la hizo (me hizo) así. Es mi cuerpo, modelado por miles de millones de años de la más pura supervivencia. Por eso me gusta también.


















Es mi mano. Ya lo sabes, soy muy curioso. Me he fijado en tantas manos de otras especies... desde las alargadas de nuestros parientes más cercanos hasta las minúsculas que con tanta gracia manejan los roedores al manipular. Mi mano, como tu mano, no es demasiado especial por sí sola. La hace especial el complejo sistema nervioso al que está conectada. El mundo modeló todo así. Miles de millones de años de la más pura supervivencia. Modeló  también el complejo sistema nervioso que hace que la mano sea la mejor herramienta del mundo. Modeló el cerebro, y con el cerebro, modeló el modo en que el cerebro piensa. Miles de millones de años de la más pura supervivencia lo hicieron así.

Ya no sobrevivimos. No tú y yo. Ahora el cerebro se ha librado de esa pesada carga. Es curioso o irónico, pero ahora el cerebro se ha liberado a sí mismo de ser como miles de millones de años de pura supervivencia lo habían hecho ser.

Me conoces desde hace muchos años. Desde que el vello no se mostraba en todo su potencial hasta ahora, que peino (es un decir, lo de peino) canas. Ya sabes quién soy y en qué sentido me gusta caminar. Yo sigo caminando. He dado el paso y no creo que lo comprendas. No lo creo porque para eso tendrías que dar el paso tú también, y no te atreves. Te prestaría... lo que hiciera falta para que pudieras entender las cosas que he acabado por comprender, pero no puedo hacer eso. Lo tienes que hacer tú, sin ayuda, y hay que esforzarse, y mucho.

Miles de millones de años de pura supervivencia hicieron mi cuerpo entero tal y como es. Pero mi pensamiento me lo hice yo. Te lo aseguro, tuve que esforzarme mucho, de hecho aún sigo haciéndolo. Espero que al menos, esto lo comprendas. Quizá un día tú también seas capaz de dar el paso y entonces podamos reencontrarnos.

El viento podrá hacer su sonido característico al acariciar las efímeras hojas de alerce de nuevo.


sábado, 16 de julio de 2011

Pionero.

Me lo he encontrado nadando en un vaso con agua y un cacho de suculenta que me gustaría que brotase que tengo en el balcón. Me ha costado sacarlo porque nadaba mejor de lo que esperaba. Cuando lo he sacado el pobre estaba rendido y le he dado su tiempo a recuperarse. Luego lo he dejado otra vez en el suelo y al rato ya no estaba. Igual se ha ido por su cuenta. Igual una de las muchas arañas que merodean (para mi satisfacción) entre mis plantas hoy ha merendado abundantemente y con poco esfuerzo.

Insectos arcaicos, pioneros sobre una tierra difícil e inhóspita, pioneros que pusieron a prueba arriesgados experimentos vitales. Voladores, depredadores, comunitarios, parásitos, simbióticos. Pioneros que sobrevivieron durante infinidad de generaciones triunfalmente.
Les deseo larga vida.

sábado, 25 de junio de 2011

Do comment.

Bueno para mí algo está claro: la monarquía y la democracia son incompatibles. Quiero decir que ni siquiera me parecería bien que se preguntase a los ciudadanos si quieren o no monarquía. O si se les preguntase, que se hiciese cada cierto tiempo, y que cualquier ciudadano se pudiese presentar a monarca. Y que ese monarca estuviese sujeto a la crítica y a la oposición de los que representasen a los monarcas no elegidos. Quizá entonces me parecería más justo que se preguntase a los ciudadanos, pero ya no sería una monarquía, sería un absurdo. Por eso mismo, porque la democracia y la monarquía son incompatibles y su convivencia sólo es fruto de la aceptación de un absurdo que no supera un análisis crítico.

No creo que se pueda hacer votar a la ciudadanía si están de acuerdo con mantener un cargo público vitalicio, hereditario y por lo tanto, exclusivo a una familia. Es como asumir que es justo que un trabajador no disfrute de las medidas de seguridad que estipula la ley porque simplemente le parece bien y ha aceptado de buen gusto hacerlo porque cree que eso le beneficia.

La monarquía es la institución que más representa la desigualdad  y el mal reparto de la riqueza común.
 Se basa en unos principios imposibles de defender desde un punto de vista democráticamente moderno. No importa lo que yo crea sobre el papel de Juan Carlos Borbón en la transición y en el golpe de estado de 1981, no quiero entrar en eso porque es desviarse. Pero vamos a aceptar el supuesto de que que fue tan decisivo como imprescindible para dejar atrás la dictadura: sigo pensando que es injusto premiar su aportación con un cargo vitalicio, a él y a sus descendientes, quienes no tuvieron nada que ver en el proceso. Sigo pensando que si su intervención contribuyó a evitar un retroceso democrático, no estaba haciendo más que cumplir con su obligación, como cumplieron muchos otros a los que no se premió con un cargo vitalicio y hereditario, porque hubiese sido absurdo. Pero en su caso no, claro. U oscuro.