Esta no es mi última palabra.

Sé que contiene errores, pero me da pereza corregirlos. Esta no es mi última palabra.

jueves, 4 de junio de 2020

Dolmen de Burkalleku

    Durante la cuarentena me enteré de que se había descubierto el primer dolmen de Irun en el barrio de Olaberria. Desde hace algo más de 15 años vivo en Lapitze, así que tengo explorados muchos de los caminos que suben a Peñas por ahí y muchos que sólo llevan a puestos de caza. Esas colinas están plagadas de ellos.

    Anoche me animé por fin y consulté uno de mis blogs de cabecera desde hace muchos años: El cromlech pirenaico. Me serví de su última entrada para localizar en Maps el dolmen y ayudado por mi conocimiento de los caminos que pasan cerca y por la sospecha de a dónde llevan algunos desvíos que conozco pero nunca he tomado, memoricé la imagen por satélite. Ese camino que estuve memorizando, creía saber de dónde parte pero no lo había recorrido nunca antes.

    Nada más salir de casa he tenido que abrir el paraguas y ya no lo he cerrado hasta volver. La verdad es que a pesar de los fuertes chaparrones he disfrutado del paseo, pero creía que el dolmen estaba ladera abajo del camino por el que iba y no veía más que una explotación de roble americano y alerce con bastante sotobosque y a ratos mucha pendiente, y con el día que hacía y la zarza y el helecho tan crecidos me había resignado a irme a casa sin encontrarlo.
    Pero una corazonada me ha hecho tomar un desvío que subía a un pinar, justo en medio de uno de los aguaceros más fuertes y sólo he mirado dos puestos de caza sin dolmen debajo de más. A la tercera ha ido la vencida. Sólo he podido sacar una birria de fotos porque también justo en ese momento ha entrado un poco de niebla y tenía el móvil dentro de una funda para el agua.

gggg
Ese montón de arenisca roja es el túmulo. Se ve que no salen tumularios de día aunque haya niebla.



Me encantaría haber visto cerámica neolítica en vez de cartuchos tirados.

    Además, para poner la guinda a la mañana, he podido añadir a mis trofeos la "caza" por medio de micrófono de dos especies de pájaro: el carbonero garrapinos y el pinzón vulgar. La aplicación Bird.Net es una joya. A ver si ahora no olvido quiénes son cuando los vuelva a oír cantar.

miércoles, 31 de julio de 2019

Miedo

   Llegados a este punto muerto del debate ya sólo me queda exponer una de mis convicciones: es casi imposible quitar la fe a un creyente, lo mismo que el miedo a un cobarde.
   ¿Por qué querremos las personas que los demás tengan nuestro miedo?
   ¿Por qué nos esforzamos tanto en revestir de discursos bien lógicos y sensatos lo que no es sino la justificación de un miedo que sentimos que es realmente difícil de justificar?
   Escucho los argumentos de gente que ve que eso que les preocupa a ellos a ti no te preocupa y detrás de todas sus palabras entreoigo: ¿ves como tengo razón para tener este miedo, si está todo muy justificado?

Babosa Tigre Limax maximus


   Me gusta mucho una de las frases que componen la letanía Bene Gesserit. Es una afirmación detrás de la cual hay mucha miga: “el miedo mata la mente”.

   No puedo yo tampoco no tener miedo, soy un humano. Y cada vez soy mayor y eso no lo mejora. Pero me gustaría que el miedo que ya no tenía se quedase así.
    ¿Podemos por favor dejar de tratar de contagiar el miedo a personas que no lo tienen? ¿Podemos por favor dejar de hacer un favor a quienes aspiran a quitarnos libertades y no ir por ahí matando nuestras mentes?

sábado, 9 de febrero de 2019

Antisistema

41 órbitas y media alrededor del astro rey. Y me recuerdo hace unos 17 años o así, en un momento en e que el sistema me acababa de soltar tremendo pescozón, que empecé, aunque por las razones equivocadas, a comprender. Las razones se han ido comprendiendo y corrigiendo.
Entonces, yo soy el sistema. Yo, que madrugo y trasnocho para cumplir con mi honrada obligación. Para cumplir con mi trabajo. Para hacer sociedad. Yo soy el sistema. Yo, que madrugo como un can, que de madrugada estoy activo. Que echo el día entero como quien dice. Que tengo una grieta llena de grafito que no cierra en el pulgar derecho (el dedo que nos da el poder, espabila, Willow Ufgood, primates somos, ya pecks o daikinis). 
Huye y apártate del sistema y lo que conseguirás es marginación. Tú no puedes, tú eres.
Antisistema son los que se pasan el día parasitándolo mientras minan su capacidad de protección.

Hoy, con el cerebro trastocado por el etanol cumpleañero, invoco tres grandes poemas encadenados de la sabiduría popular que es mi contemporánea y que me pertenece y enorgullece abanderar: 





Segi!!

domingo, 27 de enero de 2019

Bazkaria. Afaria noiz? 2019

   Recuerdo ese año entre 2005 y 2006 que trabajé entero en el turno de mañanas porque mi compañero de máquina estudiaba. A eso de las 5:30 de la mañana,  que es cuando conducía hacia Hernani, acabé encontrando un programa de radio que no me pareció demasiado estúpido.  A esas horas nunca he tenido ganas de hablar ni de que me hablen, ni tampoco del humor simplón que reinaba a esas mismas horas en la radio, junto a tostones musicales que no eran de mi agrado o programas informativo propagandísticos de derechas y baja calidad además.  Y en ese programa, como decía,  encontré a Marta Pastor, quien me dio las claves para navegar y hacer comunidad virtual en un internet que por primera vez pude pagarme. Recuerdo que habló una vez del por entonces casi desconocido Twitter  como una manera de contar al instante qué te estaba pasando, lo cual me pareció bastante inútil.  Bueno, hoy día,  unos 14 años después,  es la red social que he acabado por usar casi exclusivamente.

    Hoy he tenido comida con los compañeros del trabajo. Para practicar la saludabilísima costumbre de socializar,  he tenido que sacrificar otra salud por otra parte, bebiendo txakoli, copas y cervezas durante unas 8 horas seguidas,  algo a lo que estoy ya completamente desacostumbrado.
    De todos modos, ha sido un gran día,  que ha empezado yendo a coger el topo en un día lluvioso. He tomado un hamabitako de antxoíllas y atún en aceite regados con txakoli al txotx a 2°C. Luego he comido un delicioso bakalao con pimientos y carne guisada tiernos como mantequilla.  Y he hablado mucho. Más de la cuenta, como suele suceder cuando se bebe. Del trabajo, por supuesto. Y además de heavy metal, drogas, geología,  astronomía,  política,  euskara, periodismo... no sé,  lo típico.

Vides, cerezo, laurel y ratón.  Entre otras cosas. 
    A la vuelta del tren a casa he venido viendo y recordando los nombres de las estrellas de Orión, la leyenda de sus dos perros, el auriga, los gemelos... Nunca está de más situar el triángulo de invierno en los escasos días despejados que se nos brindan. Más aún cuando el día ha empezado lluvioso y ha acabado despejándose después de una semana con temporal y ante el pronóstico de otro que empieza mañana mismo.

domingo, 20 de enero de 2019

Eclipse

    He estado dando un buen par de paseos este fin de semana. Ayer subí rápido al primer pico, de modo que agradecí el asfalto (menudo "pisa-praos" estoy hecho) al final del trayecto para descansar los tobillos de tanto pedregal. Bajaba ya andando como un fremen en las dunas de Arrakis (los iniciados lo entenderán), y pensando esto, me iba riendo un poco.
He ido hoy por la tarde, y habiendo pasado escasamente un mes desde el solsticio de invierno, se me ha echado el crepúsculo encima. El tiempo lluvioso ayudaba a oscurecer el cielo. He hecho el último tramo de noche, y entre nubes, he visto una luna llena preciosa. Por cierto, mañana lunes 21/01/2019 hay un eclipse total de luna que se vería desde aquí si no tuviéramos una borrasca encima. Como casi siempre.
He estado pensando en la disgregación de lo que fue mi cuadrilla, y como todos en mayor o menor medida han caído en el mismo error: separarse del resto.
Baso la parte que a mi felicidad puede aportar la buena salud en cuatro pilares fundamentales: el ejercicio físico, el ejercicio intelectual, la buena alimentación y la socialización. 

    No puedo sino pensar que aislarse en los malos momentos es un grave error que retroalimenta la dificultad de la situación. Qué mal lo habéis hecho.

martes, 1 de enero de 2019

Sacrificio mal visto

    Está bien visto, o al menos se ve con normalidad, hacer algunos sacrificios, como deporte para estar en forma, dejar de fumar para mejorar la salud, ahorrar una parte de los ingresos para comprar un colchón nuevo...
Pero no está tan bien visto hacer un sacrificio que suponga un cambio en la personalidad. ¿Por qué no es visto como algo tan normal que alguien que no se integra en un grupo social se esfuerce por llevarse mejor con esa gente? ¿Por qué esas manías de valorar positivamente la unicidad o las rarezas de las personalidades. El rollo de ser uno mismo.

    Mejor que eso de: "sé tú mismo, nunca cambies" yo prefiero el consejo de Murray Goldberg, que parece una tontería o una perogrullada, pero va más con la idea que más me gusta últimamente. Como somos bastante limitados y nuestra inteligencia bastante incompleta, casi mejor que proponernos hacer bien las cosas es mejor proponernos no hacerlas mal. Así que como ya dijo Murray: "No seas un imbécil".

domingo, 14 de enero de 2018

Hilando a pedales

Hoy he subido en bici a Erlaitz desde Ibarla. Una de las cosas que me encantan de hacer deporte es que, a la contra de lo que te decían en el cole sobre los australopitecos que dejaron las manos libres al bajar de los árboles,  uno deja la mente libre al practicarlo. Como no hay otra cosa que hacer que pedalear o andar o remar, se pone uno a pensar: no queda más remedio.
    Al oír unos ruidos animales quejumbrosos en la casi soledad de una fría y nublada mañana bastante temprano, me han venido al recuerdo unos tiempos en los que probé la maldad y la crueldad. Es curioso cómo todavía me es casi imposible evitar sentir que un día recibiré un castigo para reparar con justicia lo que hice... aunque eso es otra historia (tanto lo que hice como los varios aspectos que implican tener un esquema mental que inspire pensamientos así).
Y me alegro de poder juzgarme ahora y haber podido elegir, y haber elegido no seguir ese camino. Hay caminos que una vez se empiezan son difíciles de desandar, digamos que tuve la sensatez de sólo pararme en el cruce y mirar a dónde llevaba aquél para ver que debía dar la vuelta y no tomarlo.


Sólo soy otro número, y como sabes, los números deben cuadrar.
   Pedaleando e hilando pensamientos, trayendo a la mente temas que me importan ahora, he pensado en cómo hay gente buena haciendo cosas irresponsables que yo no me atrevería hacer precisamente por eso. Me estoy refiriendo a gente que sin más que cierta buena voluntad y vocación deja que pongan en sus manos la salud otras personas. Permite que depositen la confianza de dejar algo tan valioso, posiblemente lo más valioso que tienen, en sus manos, como digo, y no siente inquietud por ello. A mí me daría un reparo enorme, no sé,  ponerme a cambiar los frenos a la gente no siendo yo mecánico de coches, llevarles en un paseo en barco sin estudios y experiencia que respalden mis conocimientos en cuanto a normativas y pautas a seguir en los casos que se pudieran presentar, y pensar que como me gustan mucho los barcos y una vez yo llevé el timón de uno puedo tener en mis (ignorantes) manos la integridad de otras personas.
    Es entonces cuando se me hace difícil entender, voy a dejarlo así de momento, se me hace difícil entender, con qué alegría se ponen algunas personas decentes (de lo contrario estaría clara la razón) a responsabilizarse del bienestar que depende de la salud de otras personas sin haberse procurado una formación teórica y práctica que tan profunda y compleja en cuanto a esto se refiere.  Para mí sería éticamente imposible jugar con la vida de otros con esa despreocupación.

    Claro, ahora que sé y he decidido qué no quiero ser jamás.