Esta no es mi última palabra.

Sé que contiene errores, pero me da pereza corregirlos. Esta no es mi última palabra.

lunes, 8 de agosto de 2022

Tuit darwinista

 

 

   En cierto modo, también debería hacer que los creacionistas se planteasen cosas, aunque en otro sentido, porque ni creen en la evolución. Esos de "si el hombre viene del mono; ¿por qué sigue habiendo monos?". También ellos podrían pensar un poco en el hecho de que las medusas existen. Si se dejasen a sí mismos pensar en cosas que desafían su fe.

sábado, 4 de junio de 2022

Nacidos el 3 de julio

     Él decía que íbamos a hacer juntos la mili. Éramos críos, y él adoraba con absoluta devoción a su hermano mayor, que estaba haciendo la mili, y traía navajas, botas, gorras de mimeta, cantimploras, raciones de supervivencia... Maravillas para un crío a quien le encantaba el monte. Y vivíamos en este pequeño reducto ajeno a la realidad política que nos rodeaba, donde las personas con orígenes diversos y no autóctonos habían tenido a una generación de hijos, la nuestra, naturalmente sin el rechazo que los autóctonos sentían (y hoy sienten, aunque en mucho menor grado) hacia el origen de nuestros padres. Es un poco enrevesado para quien no lo vivió así, y parece que complejo de comprender hoy día, pero así fue. Fuimos testigos vitales.

    Luego que crecimos un poco más fuimos, como suelen decir, perdiendo la inocencia. No estoy muy seguro de qué quiere decir eso, al menos en mi caso, y es que hay una cosa que el pensamiento crítico me ha enseñado sobre mí mismo. Que ese propio pensamiento crítico, que asentó mi forma de entender el mundo, y que adopté de mayor, entre mis 25-30 años, puso en orden en mi mente, o dio nombre, o convirtió en palabras coherentes una serie de sensaciones intelectuales que ya recuerdo que tenía desde niño: que casi todo era mentira. Pues como un niño con esa sensación encima, la de que casi todo era mentira, crecí aprendiendo a seguir la corriente a tantos adultos que creían que yo creía en sus mentiras, incluso en muchas de ellas que ellos mismos de hecho se creían. Qué fácil fue, partiendo de esta revelación, aparentar ser un niño bueno, qué fácil saber decirles lo que querían oír.

    Pero me voy por las ramas. Aunque quizá viene al caso -se enlazarán el anterior párrafo con el siguiente-.

    Vivimos muy juntos esa época tan especial para mí. El final de la infancia y el comienzo de la adolescencia me marcó para siempre porque se forjó la persona que soy. Con todo lo imbécil que inevitablemente fui. Creo que los años me han servido para ir corrigiendo eso, siempre poco a poco y nunca completamente. Así, fuimos unos granujillas durante esos 2-3 años que hoy día, con mi vitalmente monótona edad, parecen ridículamente cortos, pero que a esa edad son casi una etapa larga de la vida por derecho propio. En sí fueron "una vida"... No sé, divago...

   Y luego vino una larga separación de veinte años, hasta que llegaron las redes sociales. Facebook, concretamente, que nos reunió. Ahí vi que ya no podíamos volver a congeniar. Yo ya había desarrollado mi pensamiento crítico, aunque estaba en una etapa diferente a la actual. Era mucho más combativo y solía entrar a debatir, además de que encontraba hilarante la fe en lo sobrenatural. Y él estaba a sako con todo esto. A ver, que casi todo el mundo que me rodeaba en esos tiempos era así, pero es que él era de los que hacen proselitismo a cada oportunidad. Y chocamos, cómo no.

   El lenguaje escrito hace perder los matices que tiene el hablado presencial y yo soy muy formal escribiendo y muy contundente si tengo buenos argumentos en mi mano. Y pudo parecer que yo en esos debates que mantenía en los comentarios del Facebook me irritaba, pero no era así. La única vez que creo recordar haberme enfadado de verdad, no tuvo nada que ver con él. Fue cuando yo estaba viviendo la grave enfermedad de un familiar y tuve que aguantar la estupidez de la dieta alcalina y el origen emocional de la enfermedad. No estaba para hostias, y creo recordar también que precisamente en esa ocasión simplemente me limité a abandonar un grupo del que era miembro, sin más aspavientos.

     Pero no  me enfadé con él. No, hombre. Ni siquiera me afectó el tono burlón o (por su parte intencional, aunque no eficaz) tono ofensivo con que me trataba... Más bien me divirtió. Me crié en los patios de la E.G.B. y aprobé, pienso, con notas decentes la asignatura del recreo. No tengo la piel tan fina, y mucho menos con amigos... ¡Por Crom!

    Así que no, Sinceramente, no. Claro que no me enfadé. Es más, por mí, por descontado, siempre pudo contar con mi cariño.

 

Un viejo amigo común de aquellos años del adiós a la niñez.: "El Roble". El del medio ahí al fondo.

     Y bien. Aquí llega el momento en que me he convencido de que ya no creo, en que ya ni siquiera creo... En la muerte. 

    Esta tarde me he tomado un té con leche, herencia de mi antiguo gusto por la cultura británica. ¿Cómo está ese té? ¿Acabado? ¿El té se acabó? ¿Eso quiere decir que ahora que ya me lo he bebido, está en otro estado, que es un té acabado? ¿Diferente del té que ha existido durante el tiempo desde que lo he preparado hasta que me lo he bebido?

    Todavía me cuesta encontrar las palabras para expresar lo que pienso, para describir lo que siento. Creo en la vida de los seres vivos. Creo que nacemos y luego morimos. Así que sí, la muerte es un proceso final, por el que dejamos de estar vivos y nos convertimos en otra cosa. En una cosa. Muchas veces y casi siempre en la naturaleza, en comida, pero eso es lo de menos al caso de lo que pienso y trato de expresar: Que no existe un estado posterior a la vida al que podamos llamar muerte. Que con ese significado, para mí, la muerte es algo que no existe.

   Así que sí, es cierto. Las personas mueren. Tal o cual persona murió. Y coloquialmente hablando, esa persona está muerta. Y yo mismo, por la fuerza de la costumbre, lo seguiré expresando así muchas veces, pero ya no es lo que pienso.

    Pienso que las personas viven. Que lo que las convierte en personas es estar vivas. Es tener vida. Y es la vida lo que da identidad, significado y sentido a las personas. La muerte es tan irrelevante, al fin y al cabo, para la esencia del ser de las personas que la sufren, como toda la inmensidad de tiempo que ocurrió hasta el momento en que nacieron.

    Hay quien dice que no deberíamos entristecernos por la muerte de las personas, sino alegrarnos porque han vivido. En medio de la inmensidad del espacio y el tiempo, y en medio de toda la abrumadora cantidad de probabilidades en contra, esas personas y no otras han vivido. Han vivido. Algunas son nuestros seres queridos. Y nuestros seres queridos han compartido con nosotros esta insignificante mota de espacio y tiempo en la inconcebible vastedad del posiblemente si no virtualmente eterno e infinito Cosmos. Más improbable aún los amigos, que uno se supone que elige, y que son innecesarios para nuestro nacimiento.

    Mira, yo a esto de no entristecerme no llego, porque por muy coherente que sea esa postura con el pensamiento que he expresado más arriba, no puedo evitar la sensación de pérdida, la nostalgia por el recuerdo y sobre todo, y esto también va del modo en que yo pienso, la completa y absoluta certeza de que nunca jamás nos vamos a volver a ver.

    Nuestra historia compartida, cronológicamente resumida, es que fuimos amiguitos de niños, nos conocimos ya desde el parvulario. Luego nos separaron los tres años del primer ciclo de la E.G.B.: de 3º a 5º, que antes eran, para los nacidos en verano como nosotros, los 8, 9 y 10 años. Nos volvimos a encontrar en las colonias de Luquín en el verano tras acabar 5º y a partir de ahí hicimos ya juntos de 6º a 8º. Y fuimos amigos inseparables. Que no exclusivos, por cierto, que yo ni he sido celoso ni debería haber sido objetivo de celos nunca dada la generosidad con la que entrego mi afecto y, en consecuencia, la inocente naturalidad con la que espero lo mismo de los demás. Faltaría más. Finalmente llegó la secundaria y la separación de coles. Yo me volví macarra y él discotequero... Ahí se disolvió la sociedad que creamos ^^... La vida misma, ¿no?

    Y es por esto que a pesar de estos más de 30 años pasados me ha afectado. Más de lo que me esperaba. El último contacto que tuvimos no fue muy memorable y fuimos un poco cretinos el uno con el otro (yo considero que él más conmigo, qué casualidad más conveniente). Pero fue mi amigo de la infancia, y cuando la mañana del 3 de junio me enteré, me quedé planchado, con un disgusto que tardó en desaparecer varios días. Fue el día de la Asamblea General de mi cooperativa, en la que tengo cierta responsabilidad, y creo que no pude estar muy centrado. De Elgoibar me vine directo al tanatorio, con mil dudas de si era lo que debía hacer. Allí había mucha gente, más de la que me fue cómodo, claro. Solo fui capaz de interrumpir al pobre de su hermano pequeño, que tuvo la enorme amabilidad de aguantarme como se hace esos días con el millón de pesados que vienen a ni saber qué decirte. Fue un muy breve pésame.

 

Gu sortu ginen enbor beretik, sortuko dira besteak.

   Ese día no podía dejar de pensar que en un mes teníamos que volver a cumplir años juntos, pero que él ya no llegaría. Se había quedado en el camino. 

   En conclusión, hoy publico este homenaje a aquellos dos gamberros haciendo los deberes de euskera subidos a unas ramas de El Roble, habiendo encendido una hoguerilla, con las bicis echadas en los helechos a los pies, fumándose un negro que alguno había afanado a su padre, en la casi penumbra de cualquier tarde otoñal de finales de los 80.

   Que viva vuestro conjunto recuerdo, hijos de la Tierra.


miércoles, 23 de febrero de 2022

Ampliando la letra de la interfaz en LibreOffice 6.4 con Kubuntu 20.04

 Tenía la letra de la interfaz hiperpequeña y las soluciones que encontraba en línea ya no servían a esta versión de LibreOfice. Ha sido instalar el paquete libreoffice-gtk3 vía Muon y solucionado. Ahora la interfaz tiene el tamaño que dicta el sistema.

Me gusta el viejo Gnome que trae Mate 20.04


 Además hoy he tratado de pasar el Boinc a la /home en mi otra máquina, porque uno de los proyectos me está avisando de que tengo poco espacio para la tarea que querría ejecutar. Mediante la terminal, he movido la carpeta /var/lib/boinc-client a la /home con otro nombre y luego he hecho un symlink a ésta, pero al ejecutar el Boinc, no había ni tareas, ni proyectos. Después de pensar que había estropeado todo, he deshecho el symlink y devuelto la carpeta a su sitio, pero no ha sido suficiente. He necesitado reinstalar tres de los cuatro paquetes de Boinc mediante Synaptic (aquí voy con Ubuntu Mate 20.04) y arreglado.

Le tengo que dar una vuelta a esto...

 

 

 Edición del 6 de marzo de 2022: Y finalmente le di esa vuelta. La solución me ha funcionado.

https://boinc.berkeley.edu/forum_thread.php?id=13919



sábado, 22 de enero de 2022

A mis amigos antivacunas

 Llevo con esta entrada en borrador muchas semanas y veo que no me animo a redactarla, así que la voy a dejar casi como la tengo, en esta versión esquemática sin desarrollar demasiado: 



 Entiendo tus motivos. Pero lo que te lleva a ellos es una mezcla de anumerismo, falta de lógica (filosóficamente hablando) y una terriblemente mala percepción de los riesgos (que es más anumerismo). Hay una diferencia entre ser escéptico y lo que tú haces. Ser escéptico es no aceptar argumentos sin evidencias. El negacionismo es no aceptar argumentos con evidencias ya probadas. Bajo el amparo de no creer en esas evidencias o no serle suficientes, el negacionista no es capaz de establecer la cantidad de evidencias en su contra que le haría cambiar de opinión. Esta última sentencia es casi absolutamente una triste verdad que describe cómo piensas. Y si no, dime: ¿qué te haría cambiar de opinión? ¿Es "nada" tu respuesta o "mil pruebas"? ¿De verdad, mil es lo que necesitas? ¿Por qué no, ya puestos 1075 pruebas? Tu percepción de riesgo es mala. Estoy convencido de que te protegerías para tener relaciones con alguien con una enfermedad venérea. Ahí ya no eres tan valiente. Si lo eres con la COVID es por mera inconsciencia, no por conocimiento. 

 

 El único argumento a favor de vacunarse que voy a dar el que todo esto se trata de respuesta inmunitaria. No va de ser literalmente y plenamente inmune. No va de dejar de contagiar completamente. No va de estar enfermo sin estarlo. Eso te lo has inventado para que sea imposible alcanzar esa meta imposible que has puesto. Es como no pecar de pensamiento. Ya saben los que se inventan las religiones cómo hacer que una meta sea inalcanzable para responsabilizarte de no tener nunca suficiente fe y por tanto no obtener la recompensa divina. Es un invento viejo y poco honesto. Esto se trata de tener más respuesta inmunitaria (RI). De que te va a ser más difícil contagiarte porque tienes más RI y hacen falta más virus para conseguirlo. De que si te contagias, vas a sufrir la enfermedad de manera más leve porque posees mayor RI. De que si te contagias, vas a contagiar a menos personas, porque tu organismo va a fabricar muchos menos virus, porque posees mayor RI. De que si te contagias y a tu alrededor los demás están vacunados, todo el daño se reduce, porque todos poseéis mayor RI. Es un círculo virtuoso.


 ¿Tu cuerpo es un templo? No. El alcohol, además de divertido, es un neurotóxico cancerígeno. Aquello que fumas o esnifas y que vete a saber qué lleva. Una palmera del súper, todo harina blanca, azúcar, aceite de baja calidad. El humo del coche que echas al sitio de donde todos respiramos sólo por darte el capricho de acercarte a donde sea que des un paseo. Sólo alguien que no está en sus cabales o tiene un férreo fanatismo rechaza los analgésicos o la anestesia cuando el dolor es insoportable. Vete si no a que te saquen una muela sin que te pinchen movidas en la encía, a ver qué tal la experiencia.

 

 ¿Te gusta tener la razón? Claro que sí. A todos nos pone mucho tener la razón. Es una sensación irresistible. Pues mira, ve más allá. A algunos nos gusta tener más la razón aún. Tanto que somos capaces de cambiar de opinión para seguir teniéndola. ¿Ahora te da vergüenza decir que te has equivocado? ¿Has dado la tabarra a la gente por ahí con tus razones antifarmacia y antigobierno y ahora te da palo que vean que te has rajado? A la mierda con eso. Sé elegante. La gente respetable te va a respetar igual, y los cabestros que quizá  se reirán de ti no van a dejar de mugir hagas lo que hagas.


 Ya sabes que si estás renunciando a uno de los mejores inventos de la medicina, que consiste en no tener que pasar una enfermedad para inmunizarse ante ella (eso son exactamente las vacunas, un chollo) es porque eres un primermundista que se puede permitir ese privilegio. ¿Lo sabes, verdad?


 Tu miedo es ridículo. Hasta los niños se vacunan. Tu rebeldía es ridícula. No eres una Nasrin Sotoudeh, no te flipes. Eres un niño mimado grande diciendo "¡tú no eres mi madre, tú no me mandas!" mientras pateas el suelo y aprietas fuerte los puñitos.

 

 Por lo dicho arriba sobre la RI, proteger mediante el efecto rebaño a quienes no pueden vacunarse porque tienen una leucemia o sufren putadas parecidas sería una bonita manera de hacer un mundo mejor que no te cuesta casi esfuerzo. Ya está la cosa muy mala entre los capitalistas salvajes que todo lo quieren monetizar como para que no echemos un cable al que está peor y les enseñemos a esos depredadores sin escrúpulos que aún hay gente decente haciendo lo correcto. Mira, y si no, haz como los jetas ricos y poderosos que se saltaron la cola y que acapararon vacunas. De esos no se puede decir que se dejaran pastorear como ovejas conducidas al matadero, ¿no?

 Finalmente y por si pensabas que eres muy "Social_Justice_Warrior": No.

 El movimiento antivacunas es el último obstáculo para la erradicación de alguna de las enfermedades que sobre todo putean a la gente pobre del planeta. Andrew Wakefield, el tenista Novak, el Bosé, Josep Pàmies, Juan Gervás y todos esos son lo peor. Son ricos egoístas a los que no les importas sino como pringado al que sablar para no pegar ni sello ellos. Date un pequeño baño de conciencia de clase de vez en cuando.
Se oponen a las vacunas fanáticos religiosos y ultraderecha USA, como a la medicina. Son los ricos del capitalismo salvaje de USA que se creen los dueños de la tierra los que ponen de moda todas estas bazofias que luego aquí la peña políticamente desnortada confunde con progresía porque se opone al gobierno. Me daría vergüenza compartir ideario con esos, los niños esos del "tú no me mandas..." hechos poder. Son la mierda. La de los antivacunas es una moda ultra-neo-liberal importada de USA, con el individualismo como bandera. Los anarcocapis. Los nazis un poco ruborizados de serlo que cada vez tienen menos vergüenza de levantar brazos extendidos.

 Igual crees que no eres antivacunas. "Yo no soy antivacunas, pero..." es como decir "Yo no soy racista, pero..." o "Yo no soy ni de izquierdas ni de derechas, pero...". Todo lo que va detrás de ese "pero" es lo que importa en esas frases. Todo lo que va detrás de ese "pero" anula todo lo que va delante. Eres antivacunas y te da vergüenza. Tú sabrás por qué simplemente no dejas de serlo.

Al principio parecen un tumor o más liquen.
 
Y luego resulta que son un montón de chinches sobre el tilo dándose calorcete.


 Finalmente y como conclusión. No tengo la capacidad profesional ni en conocimientos para hablar con propiedad del beneficio de las vacunas y de vacunarse. Creo que las vacunas se defienden solas, y leyendo algo de historia de la enfermedad y la medicina que la combate y de la situación del mundo pobre todo eso queda fuera de duda. 

 Así que, finalmente, esto:

 No tengo tu miedo. El miedo mata la mente.

 No creo en tu conspiración. Me harta el nivel filosófico tan bajo que hace que uno se crea más listo que los demás por tragarse una ocurrencia cuya premisa no es falsable. Me aburre tener que explicar de base algo a alguien que ya ha construido todo su edificio ideológico sin los cimientos de un pensamiento ordenado.

 No tengo tu certeza: la pérdida de la fe se sustituye con la duda. Se puede vivir perfectamente con dudas sin respuesta. Eso da dinamismo al pensamiento. Perder la fe es como solucionar un problema. No deja un vacío. No saber es legítimo. No hay problema con no saber. No hay honestidad intelectual en el hecho de rellenar con invenciones los huecos de lo desconocido. Finalmente y por otro lado, es la gente con el fanatismo más profundo la que tiene la mayor certeza. Contrariamente a esto, la incertidumbre no es mala compañera de vida cuando aprendes que es preferible asumirla que inventar.


 Entrada escrita finalmente ordenando la recopilación de estas notas. Mientras oigo una música cojonuda en https://metalzone.gr/ a través del VLC. Mientras se me van pasando los síntomas de la tercera dosis, que me han dejado querpoeskombro. Mientras hace un frío que pela en la calle.

martes, 28 de diciembre de 2021

Dolphin no escribe en partición NTFS en Kubuntu 20.04 (Arranque dual)

 Esta entrada es tanto descriptiva como auto-recordatoria.

 

Hoy he deshabilitado el Inicio rápido de Windows 10 en las opciones de energía. Esta opción estaba evitando que desde Kubuntu pudiese escribir en una partición NTFS.

 Hasta hace pocos meses no había tenido Windows 10 , por lo que tampoco un arranque dual entre esta versión y Kubuntu. Así que no había hecho convivir a este SO de MS en concreto con Linux. Por eso he dado vueltas como un tonto por foros, sobre todo en inglés, y me he comido la cabeza con permisos de montaje y drivers, todo lo cual ya tenía tal y como yo quería tenerlo. Y no entendía qué andaba mal.

 

Qué buen entorno el KDE con Plasma.

 Gracias a mi primo, que en 2006 me apareció con un CD original, con su carátula de cartón y todo, del Kubuntu 6.06.1 LTS (Dapper Drake), soy linuxero. Conservo ese CD con cariño, por cierto. Casi siempre Kubuntu en mi máquina principal, siempre conviviendo con los diferentes Windows, desde XP hasta 10. En otras máquinas, en otros momentos, a veces simultáneamente, he tenido a Ubuntu, Lubuntu, Xubuntu, Mint y Mate. Y me quedo con Kubuntu. Aunque ahora mismo tengo Mate en exclusiva en la máquina más vieja que uso para ejecutar Boinc y como almacenamiento de seguridad. Y el TNC 640 de Heidenhain que usa el control de mi fresadora es Xubuntu. Me gusta mucho Linux, y si no fuera porque los desarrolladores de los videojuegos que me gustan no crean versiones para estos sistemas, no volvía a instalar Windows en mis máquinas. Hace años decidí que linux no era recomendable para gente sin ganas de trastear, por su dependencia de la consola, pero hoy día esto ha mejorado muchísimo. Además, claro está, yo apoyo el software libre.

domingo, 26 de diciembre de 2021

¿Apostatar qué?

 Esto es una anécdota sobre lo que me ocurrió en la comisaría de Irun cuando quise ir a hacer una fotocopia compulsada del DNI durante el proceso de apostatar. La experiencia de apostatar tal cual está aquí, y no he querido cargar esa entrada porque pienso que le puede servir a alguien, entonces la dejo limpia de comentarios y opiniones.
 
 
  Había puesto en marcha el proceso de mi apostasía de la iglesia católica. Llevaba muchos años queriendo hacerlo, pero para cuando me decidí cambié de opinión. No en cuanto a mi militancia atea ni mi rechazo a lo que representa la iglesia, sino por otras cuestiones culturales que en ese momento me parecieron diferentes. Pero un vídeo de Razón o fe me convenció de que es importante que demostremos a los demás que existimos. Porque es algo de lo que no se habla, y quizá hay un ateo en potencia quedándose con las dudas porque no encuentra a nadie a su alrededor para sacarle de ellas. Eso es lo que finalmente me hizo decidirme. Y ciertamente, cuando sobre todo mi mujer (porque yo soy un hueso que no habla de sí mismo nunca) cuenta que ha apostatado, la gente normalmente se muestra interesada y le comenta como que no sabía que se podía hacer eso.

 Una de las razones por las que me ha parecido importante dejar constancia de mi experiencia es poder ser de ayuda a la gente que quiera apostatar, porque es mucho más sencillo de lo que suele estar escrito por ahí. Sobre todo, porque no hacen falta ni un documento escrito y firmado de casa con una declaración de apostasía ni que la fotocopia del DNI esté compulsada. Y la anécdota es sobre ese trámite que en nuestra ignorancia fuimos a hacer, compulsar una copia del DNI.

 Esto nos llevó tres horas de una mañana perdida. Lo habitual ya en cuanto a los trámites burocráticos con la administración pública: funcionarios que no saben, no quieren aprender, no quieren hacer su trabajo. "Aquí no, ve allí". (Allí) "Aquí no, ve allí" (a donde antes). Donde antes de nuevo: "Aquí no, ve allí". "Allí me han dicho que aquí". Y así. Me mandaron de la comisaría a Correos (donde hace años que no hacen ese trámite) y viceversa.

 Añadido a esto están las restricciones de aforo por la COVID, con la gente haciendo cola en la calle un día de lluvia sin posibilidad siquiera de coger número para aprovechar el tiempo de espera. Y funcionarios tratando a la gente afuera como ganado. En la era del 5G todo esto funcionando igual (de mal) que hace 200 años. No exagero.

  Finalmente, por segunda vez y segunda cola en la comisaría, ya nos atendieron. Bueno, allí no había cola, había un grupo de personas arremolinadas en torno a la puerta explicando el trámite que iban a hacer a la funcionaria que salía de vez en cuando. Delante de todos los demás. Alguno con terribles problemas de idioma. Delante de todos, sin privacidad, con los demás escuchando inevitablemente, porque estábamos ahí todos arremolinados con el ruido de la calle y bajo el paraguas y así. Pues bien, cuando pedí que me hicieran una fotocopia compulsada del DNI, tanto la funcionaria que despachaba a la gente en la calle bajo la lluvia como el que una vez dentro tenía que hacer el trámite, preguntaron que para qué era. Mi respuesta: "Para apostatar". Su respuesta, otra pregunta: "¿Para apostatar qué?".
Esa pregunta demuestra dos cosas: no conocían el significado de la palabra apostatar, y por tanto no sabían que se trata de un verbo intransitivo, por lo que su pregunta carecía de sentido. Eso no es lo malo en sí, sino la segunda cosa que esa respuesta-pregunta demuestra: la soberbia de no querer reconocer la propia ignorancia. Ahora me dan ganas de haber respondido "Para apostatar un usufructo", o algo así, y haber visto cómo reaccionaban.
 
 
Por cierto, nos fuimos sin compulsar nada. El formato de la copia que llevábamos de casa no era el correcto, algo que nos explicó de mala gana y manera el funcionario de dentro. Exactamente, como has imaginado, delante de todo el mundo que estaba sentado en las sillas en la zona de espera. Todo muy profesional.
 
 
A veces solo deseo que alguno tuviese que dar cuentas de su trabajo y así tener que responsabilizarse tanto de la calidad del resultado como de la producción realizada en un tiempo concreto. Como hacemos los demás, que no es tanto drama, creo yo.

Apostatar en Donostia - Gipuzkoa en 2021

Inicialmente esto era una contribución enviada a la página Apostatar.org, pero parece que no hay actividad desde hace un par de años.

 

Por si le sirve a alguien.

Todo fue muy fácil. Como curiosidad, decir que lo hicimos conjuntamente mi mujer y yo, y la propia cita en el obispado fue conjunta. No hubo que quedar dos veces por separado.

Lo primero, obtener la partida de bautismo en la parroquia donde me bautizaron, Pasionistas en Irun, la mía . Llamé una mañana y en hora y pico me la dieron. La de ella, en el Junkal de Irun, a los dos días siguiente de llamar.

La única otra documentación que hace falta es la fotocopia del DNI. ¡NO es necesario compulsarla! Yo mismo escaneé e imprimí en casa los DNIs.

Lo siguiente fue llamar al obispado, al 943285000. Para más señas, cuando hable la centralita, marcar primero el 2 y luego el 1, o dos veces el 1 y preguntar por Lurdes Otaegi. Ella es quien da las citas para apostatar. Las mejores horas para llamarla son de 9 a 12:30.

Con ella concretas la cita, que es con María José Moreno.

El lugar a ir es el Antiguo Seminario, en el barrio del Antiguo. La dirección es Paseo de Heriz, 82.

El trascurso de la cita fue muy agradable. Hablamos un poco de nuestras razones y ella nos explicó lo que significaba dar el paso. Nos dio un documento para firmar que repasamos juntos. Es por esto que no hay que llevar preparada ninguna declaración escrita preparada de casa.

A las dos semanas obtuvimos nuestro documento de ejecución de abandono de la iglesia católica, por correo.

 



Animaos, apóstatas en potencia, que está muy fácil.

 

 

 Nota curiosa sobre la experiencia, que nada tiene que ver con la iglesia ni el proceso de apostatar: ¿Apostatar qué?